Pollitos de Oro

En la Familia de Pollitos de Hierro hemos tenido que aprender a amar sin límites, los recuerdos hermosos, las sonrisas logradas, el amor recibido, los sueños cumplidos y la promesa que nos hacen nuestros pollitos de que “algún día nos volveremos a encontrar para darnos ese amor que nos ha unido siempre” es lo que nos hace seguir adelante.

El amor sigue intacto y cada día se hace más fuerte, los abrazos siempre haciendo muchísima falta, las fiestas de navidad y las mañanas sin sus gritos no son las mismas; sin embargo, nuestro mayor consuelo es saber que el propósito de vida de cada uno de los Pollitos de Hierro siempre se cumple a la perfección y debemos seguir unidos como familia dándonos amor y ayudándonos los unos a los otros.

“Justo cuando la oruga pensó que era su final, se transformó en mariposa”